Verona es un gran destino para todos aquellos que estén haciendo un viaje por el norte de Italia y quieran conocer esta ciudad en un viaje de 1 día. Desde la espectacular Arena hasta el romántico balcón de Julieta, en una visita de 24hs podés recorrer los lugares más destacados y disfrutar del encanto que rodea a la ciudad.
Otros itinerarios por Verona: Verona en 2 días y Verona en 3 días
Cómo llegar a Verona
Gracias a su ubicación, es muy fácil llegar a Verona desde otras ciudades italianas e incluso europeas. Al ser una ciudad tan bien conectada, podrás llegar mediante distintas opciones de transporte, incluyendo trenes, autobuses y vuelos. Veamos en detalle las principales.
Desde Milán
El trayecto desde Milán a Verona es bastante cómodo y rápido para hacer en tren. La distancia es de aproximadamente 160 kilómetros y el viaje suele durar 1 hora y 30 minutos, partiendo de la estación Milano Centrale y llegando a Verona Porta Nuova.
Otra alternativa es el autobús, que también es muy buena opción aunque hay más tiempo de viaje, alrededor de 2 horas y 30 minutos. Las compañías que hacen esta ruta son Flixbus e Itabus, lo que asegura una gran cantidad de horarios de manera diaria.
Más información en cómo ir de Milán a Verona
Desde Roma
Si estás en Roma y querés viajar a Verona, el tren es la opción más recomendable debido a que la distancia entre estas 2 ciudades es de 500 kilómetros. En este caso los más indicados son los Frecciarossa, de la empresa Trenitalia, que son trenes de alta velocidad y capaces de cubrir esta distancia entre 2 horas y 30 minutos hasta 3 horas y 30 minutos. Las salidas pueden ser desde la estación Roma Termini o Roma Tiburtina.
Llegar a Verona en avión
Verona cuenta con el aeropuerto Valerio Catullo (VRN) que está ubicado a 12 kilómetros del centro de la ciudad. Recibe vuelos desde otras ciudades italianas aunque también de otras partes de Europa, haciéndolo un aeropuerto super completo a pesar de su tamaño. Desde el aeropuerto, podés ir al centro de Verona mediante taxi, o el autobús de la empresa Aerobus.

Qué ver en Verona en 1 día: Itinerario
Arena de Verona, un imperdible
Llamada también el Coliseo de Verona, la Arena de Verona es un anfiteatro romano que se distingue por sus características arquitectónicas únicas y su buen estado de conservación. Obviamente, a lo largo de los años se le hicieron diversas restauraciones y mantenimientos, pero nunca perdió su esencia. La Arena tiene actualmente un aforo para 20.000 espectadores aunque, en sus orígenes, era de 30.000. Y al igual que el de Roma, era el escenario de espectáculos de gladiadores y otros eventos de la época.
Hoy en día la Arena de Verona es famosa por producir eventos culturales de gran envergadura, especialmente el Festival de Ópera de Verona, que se celebra cada verano. Otros eventos que se producen en este lugar, además de la Ópera, son conciertos de importantes artistas y espectáculos de teatro.
Información de la entrada y horarios
Para visitar la Arena hay dos formas, una es yendo a alguno de los espectáculos y la otra visitando el monumento los días que no haya un evento programado. El horario es de martes a domingo de 9 a 19hs, aunque hay días que puede variar por lo que te recomiendo consultarlo antes de ir.
Las entradas se pueden comprar online o en la boletería del Arena. También podés elegir visitarla con un guía que te vaya contando todas las curiosidades de este increíble lugar. Te dejo los links con cada una de estas opciones:
- Sitio web de la Arena de Verona
- Verona: Acceso prioritario y visita guiada a la Arena
- Visita guiada a pie en grupo reducido con entradas para la Arena
Si tenés pensado visitar y entrar a varios monumentos, entonces te puede interesar comprar la Verona Card. Es una tarjeta que tiene una duración de 24 o 48hs (ideal para vos que estás paseando un día por la ciudad) y te permite entrar a muchos museos e iglesias de manera gratuita, usar el servicio de transporte público también gratis y descuentos en monumentos. Desde este link podés comprar la Verona Card y ver la lista completa de todos los lugares que incluye.
Piazza Bra y su animado ambiente
A pocos pasos de la Arena de Verona se encuentra la Piazza Bra, donde uno de los tantos edificios importantes que la custodian es el Palacio Barbieri, que hoy es sede del Ayuntamiento de la ciudad. Para los amantes de la música, también se puede encontrar el Teatro Filarmónico, parte importante de la vida cultural veronesa y que es el hogar de diversos espectáculos artísticos y operísticos durante el año.
Al igual que la Piazza delle Erbe, la Piazza Bra es un gran lugar para relajarse en cualquier momento del día debido a su cantidad de bares y restaurantes, muchos de ellos con terrazas con vistas hacia la Arena. Durante el día te podés encontrar con músicos callejeros que musicalizan la jornada o el mercado local, que se instala de manera semanal y ofrece productos frescos, artesanías y souvenirs.

La Casa de Julieta y el romántico balcón
Si le preguntamos a cualquier persona que no haya visitado Verona qué sabe de la ciudad, seguramente la respuesta sea Romeo, Julieta y el balcón. Y es que la exitosa obra de Shakespeare, atravesó la historia cultural de esta ciudad que recibe turistas de todo el mundo para conocerla.
La Casa de Julieta es uno de los lugares imperdibles en Verona donde los turistas buscan revivir la trágica historia de Romeo Montesco y Julieta Capuleto. Además de ver el emblemático balcón, en este lugar se puede ver la estatua de Julieta, entrar a la casa y dejar notas de amor en el famoso muro. Si te interesa saber al detalle la historia de Romeo y Julieta, todo lo que se puede ver en Verona alrededor de esta historia y descubrir curiosidades, entonces te recomiendo que leas este otro artículo.
Paseo por la Piazza delle Erbe
La Piazza delle Erbe está a solo 2 minutos a pie desde la Casa de Julieta, por lo que es una excelente opción para seguir descubriendo Verona en 1 día. Este lugar fue el centro de la vida social y comercial de Verona durante siglos y como punto de encuentro, la plaza fue utilizada para transacciones comerciales, celebraciones y reuniones locales, creando un legado cultural que aún hoy se mantiene en la memoria de la ciudad.
Para los amantes de la arquitectura, y no solo, la Piazza delle Erbe tiene muchas construcciones importantes alrededor como para no apreciar. Entre ellas podemos mencionar el Palazzo Maffei, el Palazzo del Comune y la Torre dei Lamberti. Gracias a la mezcla de estilos arquitectónicos podemos decir que la Piazza delle Erbe es un museo al aire libre, donde cada edificio cuenta una parte de la historia veronesa.
La Torre dei Lamberti y vistas de la ciudad
Y ya que mencionamos la Torre dei Lamberti, profundicemos más en ella. Se construyó en el año 1172 a pedido de la familia Lamberti, una familia bastante poderosa como misteriosa, de la cual no se sabe mucho. La altura original era de 37 metros pero gracias a algunas restauraciones que sufrió la estructura, hoy en día tiene 87 metros de altura, coronándolo como el más alto de la ciudad. Como ya te estarás imaginando, es también uno de los miradores con los que cuenta la romántica Verona y a los que se puede acceder para disfrutar su vista de 360 grados. ¿Nada mal, eh?
Para hacerlo hay 2 formas: una es a pie mediante una escalera de 368 escalones y la otra es un ascensor directo que te llevará a la cima en segundos. Cada opción tiene sus ventajas ya que si preferís la escalera vas a poder admirar de cerca los detalles de la torre y el camino. En el caso del ascensor, la posibilidad de llegar de una manera cómoda, rápida y sin esfuerzos. El precio de la entrada en ambos casos es de 6 euros así que la elección es tuya.

Visita a la Catedral de Verona
Conocida como «Cattedrale di Santa Maria Matricolare» no tiene nada que envidiarle a otras catedrales italianas y su belleza e historia la convierten en una parada obligatoria para quienes desean sumergirse en la cultura veronesa.
En la Catedral se puede ver una fusión de estilos que refleja las diferentes épocas de su construcción, donde podemos notar que predomina el románico pero también se destacan varios elementos góticos y barrocos. Si nos centramos en la fachada podemos ver que está decorada con esculturas que representan escenas bíblicas.
Entradas e información práctica para la visita
Para ingresar a la Catedral, que es igual de impresionante por dentro que por fuera, hay varias opciones. Por motivos de culto, el ingreso es libre y gratuito pero para turismo y sacar fotos, hay que pagar 4 euros. Existe un billete de 8 euros que permite el ingreso a las 4 Iglesias más importantes de Verona, donde está incluida la Catedral y todo su complejo, por lo que es una opción interesante para tener en cuenta. Las otras Iglesias son Chiesa di San Fermo, Basilica di Santa Anastasia y Basilica di San Zeno. El billete de 8 euros para ver las 4 Iglesias podés comprarlo en la boletería de alguna de ellas. Tené en cuenta que con la Verona Card el ingreso a dichas Iglesias está incluido en el precio de la tarjeta.
Cruzando el Puente de Piedra y las vistas al Río Adigio
Verona está atravesada por el Río Adigio, por lo que es normal que cuente con varios puentes para unir ambas partes de la ciudad. Siendo el Puente de Piedra parte de este conjunto, no es como los demás porque este es el único puente construido por los romanos que aún queda en pie en la ciudad y eso es lo que lo hace tan importante al hablar de la historia de Verona.
El Ponte Pietra no es el solo un medio para ir de un lado al otro, es también una forma de descubrir la historia de este lugar y del ingenio de los romanos (si es que queda alguna duda con tantos monumentos emblemáticos por Italia), con sus característicos arcos que le permiten soportar el flujo del río. Un momento único para visitarlo es el atardecer ya que el sol se refleja en el agua y pinta el paisaje con tonos dorados y rosados. ¡Momento foto!

Castillo de San Pietro, el mejor mirador de la ciudad
Del otro lado del Ponte Pietra te espera el Castillo de San Pietro para terminar este itinerario de 1 día por Verona, que te llevó a recorrer lo mejor de la ciudad. ¡Y como no terminar a lo grande! El Castillo de San Pietro es una fortificación que fue diseñada por los venecianos para proteger la ciudad de posibles invasiones. Esta ubicado en una colina y desde él se pueden obtener las mejores vistas de la ciudad.
Para llegar a la colina donde está el Castillo hay 2 formas: una es a pie, mediante una caminata en la que hay que subir varios escalones o por medio de un funicular. Obviamente la caminata es gratis y el funicular tiene un precio de 3 euros para subir y bajar o de 2 euros si solo querés subir o bajar. Una buena opción sería subir en el funicular y después bajar (vamos, que bajar es más fácil que subir) a pie así podés tener una panorámica completa de todas las vistas.
Disfrutando de la gastronomía veronesa en 1 día
La comida cuenta historias y habla sobre la cultura de un pueblo, por eso es una excelente idea probar los platos más tradicionales de un nuevo lugar. Entre los más representativos de la cocina veronesa se encuentran:
- Risotto all’Amarone: Un risotto cremoso elaborado con el famoso vino Amarone, vino de la región que le otorga un sabor distintivo.
- Polenta: Este alimento básico en muchas regiones del norte de Italia es preparado de varias formas, ya sea acompañando platos de carne o como base en deliciosas recetas tradicionales.
- Gnocchi de patata: Son el resultado de una combinación sencilla de ingredientes pero efectiva. Papa, harina y queso que junto con alguna salsa de la región, le dan vida a un plato irresistible.
- Pastisada de Caval: Es un estofado de carne de caballo que se prepara con distintos condimentos y se acompaña generalmente con polenta o gnocchi. Es muy popular en la cocina de Verona.
- Pandoro: Junto con el panettone de Milán, son los dulces típicos de Italia en época navideña. A diferencia de este y en la receta original, el pandoro no tiene frutas secas o confitadas. Tiene gusto a vainilla y se come con azúcar impalpable, aunque en la actualidad se pueden encontrar nuevas versiones de la receta con chocolate o crema.
Consejos para viajar a Verona en 1 día
Mejor época para visitar la ciudad
Las temporadas más recomendadas para ir a Verona son la primavera, de marzo a mayo, y el otoño, de septiembre a noviembre. En la primavera los días son más cálidos, agradables y la floración pone aún más linda la ciudad. En el otoño las temperaturas son suaves, y la cantidad de turistas disminuye, por lo que se puede tener una experiencia más tranquila y auténtica.
Si vas en verano, tené en cuenta que puede ser muy caluroso y, aunque hay muchos eventos y festivales, la cantidad de turistas puede dificultar la visita a ciertos lugares. El invierno es más fresco y también tiene su encanto, aunque si no te gusta el frío o preferís hacer actividades al aire libre, puede que no sea la mejor opción.
Cómo moverse por en Verona en 1 día
Las principales atracciones de Verona están muy cerca una de la otra, por lo que no vas a tener problemas de seguir este itinerario a pie. Si necesitás utilizar el transporte público para llegar a otra zona de la ciudad, te comento que Verona tiene un sistema de transporte público muy bueno y no vas a tener mayores problemas en llegar a tu destino en autobús. Finalmente si sos fan de las bicicletas, en Verona vas a encontrar lugares que ofrecen alquiler de bicicletas para conocer la ciudad y sus alrededores de una manera divertida.